lunes, febrero 04, 2008

MERCEDES ROFFÉ












1.


En otra época

otras páginas

habría pensado que sí, que el rito llama a la escritura

que hay un momento del día o del año en que se escribe

al amor de la luz.

Hoy creo que la escritura es el rito

que la escritura es la lámpara y la noche,

el momento y la luz

y la mano que la labra

—un haz sobre el papel,

un silencio que es música.


2.


Cómo negarse al fenómenon

a lo que va surgiendo

y sin embargo se niega

—me niego.

El plan parecería ser negarse a todo, a lo que más se desea

a lo que se ha delineado como el mapa o la caricatura —más que veraz— del uno-múltiple

que se es.

…lo que va surgiendo : es decir, lo que soy y lo que es,

lo que me va haciendo o deshaciendo

—todo se une en la voz.


3.


El descanso es el hilo y el telar,

el magma y el crisol

y el diamante que pule el ritmo y el sentido.

¿Corregir? No hay salida, no hay

perfección. Un abandono apenas. Y el dilema, siempre.

¿En qué lengua?

¿En qué lengua ser yo mi lengua,

la única universal, escuálida,

rotunda,

en su laberíntica afasia?


4.


Claro que sí, la única manera posible es

el manierismo —de ser y no morir, hasta haber caducado

como símbolo o nombre

o imagen

o fetiche.

La imagen se retuerce como el cuello del signo

en el lago modernista.

Algo así como

saber

que no es menos lo hipertrófico virtual

que el agua en que naufraga

el azur de este día.

Por la filosofía sangraremos

—ríspida consolación—

lo que nadie ha dicho.

Por el hilo de acero de la construcción

caeremos

de cabeza al abismo

donde más de uno o una

se pensó inevitable

o el futuro.



POEMAS


de MICROCOSMOS (1977)



II



Ante
la conciencia sutil de la mañana
se abre
como un ojo fecundo
la corola caliente del asombro


IV



Entre los elegidos
un duende de sino luminoso
roba cánticos y aromas al Erebo

llena su carcaj de frutos y aguas frescas
conquista algún que otro puro disidente
y lleva consigo, de esfera en esfera
amigo y carga
a modo de alivio para los condenados
—y de rotunda abdicación a la inocencia



XVII



Era la edad de los silbos remontándose al sol. El último panida, el amante virginal de las estrellas, conducía el rebaño de las aguas hasta un dorado pastizal de rocas.

Melodioso surtidor, las manos del efebo en arrebato, asidas al tronco de su flauta.
Inocencia... Oh placer de las cascadas.





de LA NOCHE Y LAS PALABRAS (1996)


Motivos para escribir


Motivos para escribir. Una música tristísima. Una obsesión dulcificada por una pena extrema. La repetición. La pena larga que ya ha dejado de doler y es casi un peso apenas, la dulce carga de la memoria. La pena. La insistencia de una pena sin la cual no hay voz, no hay yo. Repetir. Repetirse hasta el murmullo. Hasta que la voz no salga. La pena como una música ahogada. Tenía miedo. Miedo de la rajadura del alma. Pero ya. Ni siquiera una herida. Más bien, un mar guardado.


***


Se escribe en contra. Se escribe contra el miedo. Hasta que el miedo es tal que no deja amalgamar siquiera el ungüento, el velo de novia muerta, la lengua disecada de la salamandra en el almirez del conjuro. Afuera, allá, en la noche, todo es burla y engaño. Adentro, acá, en el pánico que urden, cómplices, la palabra, el sueño y el silencio, la vigilia y la historia, la sombra y el perfil y el fragmento de la sombra no son sino la miríada de años tras la cual a la mañana siguiente nos sorprende encontrar que nada ha cambiado. Cada noche, la emperatriz va a buscar su collar de esmeraldas. Cada noche, el caballero se pierde en la cacería...



***


Se trata de saber si este requiebro suave que pasa entre mi alma y vos es verdadero amor de Dios o engaño del Diablo. Allí donde trato de hallar una respuesta, aun sin permitirme insinuar la pregunta, no encuentro sino la ironía distante o la más rajante envidia a un don cada vez menos frecuente, a saber, la capacidad de hacerse mística o añicos. ¿Qué sería un verdadero amor de Dios? Aquella medallita que usaba de chica con una estrella de diamante y la inscripción “que ella te guíe”; una certeza, caminar a ciegas hacia un fin seguro. Palabra ambigua seguro. Certeza. Mucho más sencillo, quizá: saber, si con el cuerpo se puede saber, que cuando la artrosis avance amaré la curvatura de tus dedos.



***



Me había olvidado. Lo peor de todo era la alegría. La repentina alegría. Una alegría seca, implacable, que venía de afuera y me arrastraba. (No me estoy explicando bien.) No era de otros la alegría —una comparsa que te lleva como la corriente de un río. Pero tampoco era mía. Era como una sombra gélida de yo —un yo que se me adelantaba a unos pasos de mí, que se desvanecía. Una alegría como un mascarón de proa que halaba una bolsa de arena que era yo —pero yo la llamaba yo a ella. Y cuando se iba?: Entonces había que componer una efigie (oh no, nada ilustre: como cuando “se quema en efigie”) y volver a la guarida.



***



Ángulo de abril como un lucero. Índigo y plata. Quietud y aristas. Los batientes relumbran como alfanjes. Un vértigo. Un vacío. Y detrás el silencio. Ronca noche, profunda como el horizonte. Hieren como sátiros las candelas el candor del aire. El viento llama y le responde el desvelo. “—Vamos, vamos.” Pero adónde. Los periplos de la soledad no tienen norte. Hasta la luna se ha dormido. Y la casa es ancha y honda como un mar despoblado.




ENCHANTMENT



Como desplegar
el cuerno de la abundancia
espigas finísimas, esbeltas
piedras preciosas, oro
cerbatanas de jade
góndolas
cristales como lunas
soles como los ojos del tigre
apenas vislumbrado entre las hojas
y el rumor de las hojas al rozarse
y el océano
la insistencia nocturna de los grillos
la luna blanca como una pregunta
o el asombro
noches como perlas enlazadas
centellas como calles vivas
y el tiempo ancho como la llanura



de MEMORIAL DE AGRAVIOS (2002)



Mira con la dignidad que anda la melancolía. Como si llovieran jacintos a sus pies. Como si retirara cintas de raso, tules, corolas diminutas, con la punta de su ridículo escarpín.


***

Transparencias. Fugas. Esmalte. Brillos. La superficie agotada, estallada. Toda latitud habitada. Toda pasión... (“—Violette, no huyas.”) El sobresalto del gato: a cada rechinar de la madera, la montaña pare un ratón.


***


Algo se le ha ido. Un tiempo en que no estuvo.
Una especia, cuyo sabor se le escapa.


***


La nave sin timón y el pez sin espada. Algo se mueve bajo los pies, que algunos llaman Duda. Como si la tierra se encaminara a algún lado. Reacción de inercia. Oxímoron, o más: paradoja. Ooooooops. Sentada en la cresta de la ola, una pluma en el sombrero del huracán. Asociación ¿libre? Te diré. ¿Quién eres? Lo que seas lo serás por un error de cálculo. No necesariamente una equivocación sino, más bien, lo que se dice un margen.


***


Un irse como quien cierra la puerta para dormir la siesta (piyama y orinal). Algo como un ritual privado, intrascendente. Una caja china o una babushka. Cerrar la puerta de un cuarto de una casa vacía, en un edificio vacío, en la desierta capital de un país abandonado. Imperfección lograda —diferencia.


***


The Draughtsman’s Contract

Un andar apresurado, torpe, confundido, feliz, desorientado. Un pisar firme, seguro, alegre, decidido. Un darse de narices contra el cielo.


***


Vio a Cristo amamantando a los perros. Vio un hueco en el lugar del corazón. Vio una parva de heno, una oreja de Dumbo, una cola de buey, un grano de sal gruesa, un hangar, un telescopio. Vio una batalla de ángeles y demonios en el fondo de la alberca. Y luego fue la lluvia, la lluvia. Enconada. Filosa. Intermitente. Las uñas de la Impaciencia tamborileando en la ventana. Los dientes de las horas farfullando el rosario del tedio.


***


Tanteos en la mar violenta. Agitación. Un cierto envolvimiento de remolino o torrente. Depende de la dirección. Depende de si se podría siquiera hablar de dirección o de mejor deshacerse. ¿Indulgencia? ¿por qué no? Al menos insistir. Un acto de presencia, como tantos (tanteos en la mar). ¿Recuerdas? Un poco de historia. La arena, la guerra, la India... !oh, la mujer! El siglo, con atajos. No olvidemos que desde los hombros de los Padres...

En cuanto a las mareas: toma tu baldecito de lata y aspira hondo. Húndelo hasta el final. (Al principio, la boca te dará en la muñeca. No importa, sigue. Húndelo más. Como si enjuagaras las sábanas de tu ama la Desdicha. ¿O acaso algo ha cambiado?) Tira con fuerza. Ya está. Mira si no es tu cara. Y ahora no brinques o te perderás. No hables o te perderás. No atiendas al bramar de la tierra o te perderás. Es cuestión de ausentarse. Se trata
de fundar un vacío.


***


Recuerdos --vagos-- de esos poemas de Takahashi que empiezan --todos— "Esta mañana, Su Majestad la Reina..." y con el mismo tono impasible, casi de cuento de hadas, con una ceremoniosidad digna, contenida, pasan a referir el espectáculo de la más desmedida corrupción.

No es la anécdota. Es ese oxímoron entre forma y contenido lo que hace de esos poemas un hecho necesario, útil, social: el poema como mito —en el sentido de síntesis y aglomeración de sentido—, como atajo para pensar y sentir en todo su estridor un fragmento, la intersección de dos ejes cualesquiera de una realidad que, de otro modo, se diluiría en los detalles de su propia indecencia.


***


Visión prismática, dividida, dispersa. Un no sostenerse en el lugar sino rodearlo y rodear el vacío que se deja.

Observación: un mantener viva la llama de una pura fe sin credo ni culto ni reliquia. Un mantenerse viva en la fe --un vacío.

Asíndeton. Aposición. La gramática como una anatomía. Teórica desnudez.



de LA ÓPERA FANTASMA (2006)


CANTUS IN MEMORIAM BENJAMIN BRITTEN

(Arvo Pärt)

¿como un alba?
como un alba serena y rosa y lenta y clara
¿como abrirse?
como una luz que se abre y te abre
¿que “despunta”?
que despunta, sí
como el día
como un viaje

¿y las campanas?
llano azul
y torrejón amarillo y blanco y bronce
y en medio, bajo el arco
el cielo ondeando
¿“repicando”?
repicando, sí
como repican, malva
las horas
como un túnel
como un claustro




MERCEDES ROFFÉ nació en Buenos Aires. Su obra poética comprende: Poemas 1973-75 (Madrid, Síntesis, 1978), El tapiz (publicado bajo el heterónimo Ferdinand Oziel; BsAs, Tierra Baldía, 1983), Cámara baja (BsAs, Último Reino, 1987; Sgo. de Chile, Cuarto Propio 1998), La noche y las palabras (Rosario, Bajo la luna, 1996; Sgo. de Chile, Cuarto Propio, 1999), la plaquette Definiciones mayas (New York, Pen Press, 1999), Antología poética (Caracas, Pequeña Venecia, 2001), Canto errante (BsAs, tsé-tsé, 2002), Memorial de agravios (Córdoba, Alción, 2002) y La ópera fantasma (BsAs, Bajo la luna, 2006). Su obra ha aparecido en prestigiosos medios de América y Europa. En 2004 se publicaron dos libros suyos en traducción: Définitions mayas et autres poèmes (Montréal, Éditions du Noroît; en versión al francés de Nelly Roffé, con prólogo de Hélène Dorion), y L’algebra oscura (S. Marco in Lamis, FG, I Quaderni della Valle, en versión al italiano de Emilio Coco). La editorial Shearsman Books, de Londres, acaba de publicar la primera antología de su obra en traducción al inglés: Like the Rains Come. Selected Poems 1987-2006. Desde 1998, dirige la colección Pen Press, plaquettes de poesía. Entre otras distinciones, en el 2001 recibió una beca de la Fundación John Simon Guggenheim, en Poesía.

No hay comentarios.: